Por dónde empezar con la IA

Si lo único que hiciste hasta ahora fue preguntarle algo a ChatGPT como quien usa Google, esto es para vos. Sin tecnicismos.

Elegí la situación que más se te parezca y probá la herramienta que te sugerimos. La mayoría tiene plan gratis, así que probar no cuesta nada.

¿Querés escribir mejor y más rápido?

Emails, un mensaje incómodo, resumir un texto largo, o redactar algo para el trabajo o la facultad. Describís lo que necesitás y te da un borrador para editar.

¿Necesitás una imagen y no sabés diseñar?

Una portada, un flyer o algo para redes. No hace falta Photoshop: describís lo que querés y te arma opciones para elegir y editar.

¿Se te mezclan las tareas y no sabés por dónde arrancar?

En vez de una lista infinita en la cabeza, estas herramientas ayudan a anotar, ordenar y hasta priorizar automáticamente lo que tenés pendiente.

¿Te perdiste una reunión o clase?

Se conectan a Zoom, Meet o Teams (o directamente graban), transcriben todo y arman un resumen con lo importante.

¿Querés armar un video para redes sin instalar nada complicado?

Cortar, subtitular y editarle efectos a un video para Instagram o TikTok, desde el celular o el navegador, con plantillas ya armadas.

¿Cansado de buscar en Google y abrir quince pestañas?

En vez de comparar fuentes vos mismo, le preguntás directamente y te responde citando de dónde sacó cada dato.

¿Y ahora?

Con probar una sola de estas ya vas a tener una idea mucho más clara de para qué sirve la IA en tu día a día. Cuando quieras ir más a fondo, en diria.ar tenés el resto organizado por categoría, y comparativas directas para cuando dudes entre dos opciones.